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El año 2023 será recordado por varios hitos científicos de interés. Fue el año de los fármacos contra la obesidad, la elaboración del atlas del cerebro humano y la primera vacuna comercial española, entre otros muchos hallazgos que quedarán para la posteridad. Según la revista Science o Nature, serán recordados por su repercusión en beneficio de la humanidad, pero desde el punto de vista de la divulgación es justo reconocer el avance que ha supuesto para nuestra sociedad.

El año 2023 será recordado por el año del nacimiento de la medicina CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats o Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Espaciadas), que es un instrumento de laboratorio que se usa para cambiar o “editar” piezas del ADN de una célula. CRISPR-Cas9 utiliza una molécula de ARN con un diseño especial para guiar una enzima, que se llama Cas9, hacia una secuencia particular del ADN. Después la Cas9 corta el ADN en ese lugar y quita una pieza pequeña y esto puede permitir tratar en el futuro numerosas enfermedades, entre ellas el cáncer, o elaborar tratamientos más selectivos hacia su diana terapéutica.

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Este año la FDA (Food and Drug Administration) y la AEM (Agencia Europea del Medicamento) han dado el visto bueno a la primera terapia de edición genética basado en este método CRISPR para tratar enfermedades raras como la anemia falciforme y la beta talasemia. Ambas terapias génicas están en fase de ensayo y son un tratamiento efectivo para curarlas tras una única administración de células madre sanguíneas editadas genéticamente por este procedimiento, consiguiendo sustituir un tipo de globina por otra modificada y sana.

 

La obesidad se ha triplicado desde 1975 en todo el mundo y su prevalencia continúa en ascenso en todos los países industrializados. Los nuevos fármacos contra la obesidad, fármacos análogos al GLP-1 fueron desarrollados hace casi veinte años para el tratamiento de la diabetes tipo 2 (Liraglutida o semaglutida). Imitan las hormonas que de manera natural ayudan a controlar los niveles de glucosa en sangre, y además causan sensación de saciedad después de comer. Estas nuevas moléculas, además de reducir el peso han demostrado reducir el riesgo de ictus y de infarto de miocardio en un 20% en personas que padecen obesidad, una enfermedad crónica con un alto impacto en la salud cardiovascular. Nuevos fármacos con mecanismos neurohormonales cada vez más complejos como la tirzepatida y la retatrutide aparecerán en el mercado farmacológico para tratar esta enfermedad cuya investigación parece haber despegado en este año.

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También 2023 ha sido importante por otro fármaco en la lucha contra la enfermedad de Alzheimer: el Lecanemab, que fue aprobado en enero por la FDA (Food an Drug Administration) americana, y que se suma a otro fármaco similar contra esta enfermedad como es el aducanumab. El Lecanemab es un anticuerpo monoclonal que frena en un 27% el deterioro cognitivo en pacientes con un grado leve o en fases iniciales, y que se ha confirmado con altos niveles de Beta-amiloide (proteína que se deposita en forma de placas en las neuronas y les causa su degeneración).

 

Sin embargo, aunque no hay evidencia de que este tratamiento pueda restaurar o revertir la memoria perdida o la función cognitiva debido a la enfermedad de Alzheimer, es un paso más para retrasar las primeras fases de esta enfermedad.

El cerebro humano ha sido protagonista en este año 2023, ya que se ha conseguido elaborar su primer atlas realizado por un grupo internacional de científicos, y cuyo hallazgo es comparable al proyecto genoma humano. Este gran esfuerzo colectivo de iniciativa americana ha permitido caracterizar más de 3000 tipos de células cerebrales humanas que permiten conocer el cerebro para entender mejor ciertos trastornos como el autismo o las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). De nuevo la colaboración científica en la Red de Censos Celulares de la Iniciativa BRAIN de los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU. han aportado otro de los hitos para el futuro de la Medicina.

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La primera vacuna española contra la COVID-19 (BIVERMAX) ha sido desarrollada por una empresa española, y basa su tecnología en el uso de subunidades proteicas que ya emplean otras vacunas conocidas como la de la gripe, la de la hepatitis A o del papiloma humano. La Agencia Europea del Medicamento autorizó su uso como dosis de recuerdo para personas mayores de 16 años que ya habían sido inmunizadas previamente con otras vacunas de ARN mensajero.

 

 

Otro de los hitos en la sanidad española, y más concretamente en la sanidad gallega, según la Agencia Española de Vacunología ha sido ser la primera del mundo en vacunar a los bebés contra el virus respiratorio sincitial. Este virus infecta al 90% de los bebés, y muchos de ellos acaban hospitalizados, por lo que la vacunación con un anticuerpo monoclonal (Nirsevimab) permite reducir la gravedad y la necesidad de hospitalización de lactantes en un 80%.

Sin embargo, este año será recordado por la técnica que hizo posible las vacunas de ARN mensajero, tan importantes para la vacunación del COVID-19 por su eficacia. El Premio Nobel de Medicina 2023 fue otorgado a Katalin Karikó y Drew Weissman por el descubrimiento de las modificaciones de las bases de nucleósidos que ha permitido el desarrollo de esta clase de vacunas. El ARNm es el mecanismo que utilizan la células para enviar la información desde su núcleo a otras zonas del interior celular e indicar qué proteínas han de fabricar para mantenerse vivas y sanas. Ahora bien, lo realmente interesante de este proceso es que, editando el ARNm se puede “dar el cambiazo” en la información y conseguir que la célula cree prácticamente cualquier proteína. Esta tecnología tiene muchísimo potencial en diversos campos de la medicina, desde la creación de tratamientos para el cáncer hasta enfermedades genéticas, motivo por el que fue merecedor de tan distinguido galardón entre todos los hitos de este año.

La revista Nature publicaba en marzo del 2023 el primer borrador del PAN genoma humano, un mapa genético con datos muy detallados de 47 individuos genéticamente distintos que descubrió 1.115 nuevas duplicaciones añadiendo más de 119 millones de bases al genoma humano que contiene cerca de 3.300 millones de bases. Este hallazgo abrirá la puerta a mejorar el diagnóstico genético y el desarrollo de nuevos tratamientos para las enfermedades.

COVID-19

Como podemos ver, numerosos hitos o avances científicos en distintos campos de la Medicina permitirán mejorar la salud de la población luchando con nuevos argumentos terapéuticos contra nuevas enfermedades sin olvidarnos de las que ya conocemos desde hace tiempo.