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Con frecuencia acuden a la consulta pacientes que quieren perder peso. El viejo aforismo “Menos plato y más zapato” ha quedado obsoleto. Abordar la obesidad desde las consultas de Atención Primaria es un reto por la perseverancia que deben mantener el médico y el paciente. Decirles que se pongan los zapatos de baile puede ser eficaz si te gusta o si tienes facilidades. Pero bailar puede ser una herramienta eficaz para perder peso en personas con sobrepeso u obesidad.

Según un metaanálisis publicado en PLOS One, las personas que bailaban regularmente perdieron más peso que las que no bailaban, y también disminuía el perímetro de cintura. Ambas medidas antropométricas son de gran importancia para mejorar el riesgo cardiovascular que asocia el sobrepeso y la obesidad. Incluso las personas que no toman fármacos para la obesidad pueden verse beneficiados si hacen actividad física.

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Los participantes que bailaron tres veces por semana durante al menos 3 meses seguidos obtuvieron mayores beneficios. El estudio sugiere que el baile puede ser beneficioso para la pérdida de peso y la salud en general. Un metanálisis de 2017 concluyó que la danza mejoraba significativamente la composición corporal, los biomarcadores sanguíneos y la función musculoesquelética. Otra investigación ha relacionado la danza con mejoras en la salud cerebral y la función cognitiva, la salud mental y la calidad de vida.

 

Pero, ¿qué hace que el baile sea especial?. Principalmente, se trata de una actividad física que consiste es un entrenamiento de cuerpo completo que puede ser más fácil de seguir que otros ejercicios. “El disfrute” es clave para su mantenimiento en el tiempo según los investigadores, siendo una forma de actividad física que integra ejercicio, entretenimiento y sociabilidad, fomentando la motivación para el ejercicio. Esto hace que perdure en el tiempo.


“El mejor ejercicio es el que haces todos los días y el que te gusta hacer”.


Bailar promueve recuerdos pasados, mejora la sociabilidad, las relaciones interpersonales y esto favorece la adherencia a este tipo de actividad física. Permite reir, y esto aporta beneficios para la salud mental. No parece que uno haga ejercicio sino que sale y pasa el rato. El grupo motiva y crea una relación entre los participantes, lo que significa que no está solo para hacer actividad física. Hay actividades más creativas, y otras más suaves que pueden adaptarse a los gustos y condición física de cada uno. Los que “no saben bailar”, no necesitan una coreografía sofisticada ni las habilidades de un bailarín, simplemente moverse ayudado por la música. Ese movimiento mejorará la salud y la coordinación necesarias para que acabe gustando una actividad muy variada según los ritmos: baile de salón, baile clásico, zumba, step, rock and roll, baile regional,…

Las clases presenciales son más recomendables porque fomentan las relaciones personales, pero la posibilidad que ofrece hacer baile en tu propio salón de casa con vídeos o programas televisivos, como cuando estuvimos recluidos por el Covid-19, es una opción a tener en cuenta según las circunstancias personales de cada uno.

¿Y qué sucede si tienes limitaciones de movilidad o dolor en la espalda?. Pues que aún así se puede bailar, aunque simplemente sea moviendo la parte superior del cuerpo con movimientos más pausados y bailes más suaves, o incluso en piscina con actividades adaptadas a todas las edades y condiciones físicas.


Otra idea que mejora la adherencia a esta actividad es la posibilidad de involucrar a toda la familia, desde la pareja, los padres o los hijos, hasta otros familiares que viven cerca o incluso amigos. Probablemente, ¡en algunos lugares haya la posibilidad de compartir con mascotas!. El apoyo de una pareja puede ayudar a seguir haciendo ejercicio, y el baile también puede ayudar a la pareja a fortalecer su vínculo.


Es importante hacer calentamiento antes de iniciar el baile. Perdemos flexibilidad con la edad, y aunque generalmente las clases incluyen calentamientos,  si estás en casa debes hacer unos minutos de ejercicios cardiovasculares ligeros antes de estirarte. O simplemente poner una canción lenta y saltar ligeramente al ritmo o a mover los pies hacia un lado, juntos, luego hacia el otro lado y juntos.

Hacer breves períodos de ejercicio a lo largo del día, como por ejemplo hacer 10 minutos de ejercicio seis veces al día, puede aportar beneficio para la salud similar a hacer 60 minutos de ejercicio continuo diario. Ayuda a contrarrestar los efectos negativos de estar sentado durante mucho tiempo “al aumentar el flujo sanguíneo y la utilización de los músculos”.

ejercicio físicoEs importante manejar las expectativas sobre la pérdida de peso, ya que a menudo las personas tienen expectativas enormes sobre cuánto peso perderán al comenzar un nuevo régimen de ejercicios. Bailar quema alrededor de 300 calorías por hora, por lo que se necesitan aproximadamente 12 horas para perder medio kilo. La adherencia en el tiempo es la clave y lo que se pretende es enfatizar los beneficios del ejercicio para la salud y al mismo tiempo mantener expectativas realistas sobre la pérdida de peso.

 

Concentrarse menos en el peso y resaltar otros beneficios cardiovasculares del baile como desarrollar fuerza, equilibrio y coordinación, puede ayudar a mejorar la presión arterial y otros marcadores de salud cardíaca y cerebral. Y es divertido.